Public Private Partnerships (PPP): una solución de siempre que solo necesita de una buena ejecución

Publica Private Partnership

Public Private Partnerships (PPP): una solución de siempre que solo necesita de una buena ejecución

La asociación pública y privada puede ser una clave para la necesaria reestructuración sistémica que necesita la República Dominicana, sugerida por el FMI y el BM

La colaboración público-privada para proyectos y servicios estatales se basa en la necesidad de reducción de la estructura del Estado, adscribirse al desarrollo de la competencia a través de mercados abiertos y competitivos, adaptarse a los avances técnicos y condiciones medioambientales, con el requisito de abandonar el pesado nivel de eficiencia y burocracia de los servicios públicos.

El paso obligatorio para que en República Dominicana se comience a hacer la reestructuración de su sistema institucional recomendada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) pasa ineludiblemente por que las instituciones sean capaces de gestionar su activos, pero a la vez desempeñando un correcto papel planificador y regulador de su actividad mediante la asociación con recursos privados, trabajando juntos en términos de eficiencia administrativa y productiva, evitando duplicidades, manejándose con transparencia y cumpliendo los compromisos adquiridos por ambas partes. El objetivo no es estatizar o privatizar porque la cuestión principal no es quién es el propietario del activo principal, que en toda cuestión pública ha de ser el Estado, sino quién o cómo se gestiona para beneficio de todos.

Los expertos internacionales señalan que en países como la República Dominicana es necesario cambiar el actual modelo de Administración pública desvinculándola de ciclos electorales, de sus prerrogativas políticas y partidistas, dotando a la gestión de recursos humanos que permitan dar pasos más complejos.

 

La importancia de los términos

Existen contratos en los países desarrollados que se basan en el derecho de explotación de una infraestructura por parte del sector privado a cambió de la construcción de la misma; ya sea por parte de la misma empresa o bien financiando la construcción. En República Dominicana tenemos ejemplos de ello, aunque la obligación de estos proyectos ha de ser la calidad de la construcción buscando ante todo el servicio público, ajustando las tarifas de uso no para el sobre beneficio empresarial o el sobre aprovechamiento fiscal, sino para la amortización, el mantenimiento y una ganancia correcta acordada con la empresa que gestiona. En estos casos, se hace imprescindible la intervención de un tercero en forma de, por ejemplo, comisión fiscalizadora o de fideicomiso. Precisamente, la garantía de gestión y adecuado proceder es uno de los objetivos principales del fideicomiso.

 

Una solución para los servicios sanitarios

La colaboración público-privada en la gestión de centros y servicios sociosanitarios es un modelo que funciona muy bien cuando ambas partes cumplen con su compromiso de prestación y de pago conforme a las estipulaciones de un contrato.

Existe una modalidad en la que un proveedor privado se asocia con un ente público para diseñar, construir y gestionar una nueva infraestructura y, además, también se contrata la provisión de servicios sanitarios. En otro formato, el sector público contrata la provisión privada de servicios asistenciales especializados, como diálisis, radioterapia, quimioterapia, tomografía computerizada, resonancia magnética, electrocardiografía, rayos X, guía ecográfica, cirugía de día, etc. Ejemplos de países que utilizan este formato son Reino Unido, España, Alemania, Rumanía, Perú, o India. Es importante destacar que en algunos casos se ha realizado una transición del empleado público a privado en la que no por ello ha supuesto una reducción de sus derechos o deberes, sino al contrario. Los pacientes siguen siendo beneficiarios de la institución pública y, en algunos casos, pasan a un sistema mixto. Lo cierto es que predomina una calidad en el servicio y puede contenerse dentro de la Seguridad Social, pero con la eficiencia de recursos económicos.

Un organismo regulador

Considerando a la República Dominicana como potencial ejerciente de este sistema, una alternativa para su consideración es que no sean las instituciones sectoriales las que supervisen los contratos público-privados, sino que exista un organismo centralizado y especializado el que se encargue de la negociación y supervisión junto a la institución correspondiente, valorando las ofertas en todo su contexto desde un punto de vista profesional y técnico, cuidando de su cumplimiento. De esta forma se evitarían los intereses particulares y políticos, siempre y cuando los integrantes del organismo supervisor no sean de designación política y, a su vez, sean aprobados por organismos ciudadanos nacionales e instituciones internacionales que hagan prevalecer ante todo el conocimiento, el análisis, la competencia y la ausencia de compromiso político.

El caso de las ciudades

La política de Public Private Partnerships (PPP) está obteniendo éxito en ciudades necesitadas de un transporte público eficiente, por eso ya se realizan estudios de implementación para nuevos medios en ciudades como Madrid o Barcelona, lugares donde ya el traslado de ciudadanos funciona bien, pero se hace necesario prever situaciones por la ampliación o los cambios en la urbanización, por ejemplo, por la peatonalización de calles y avenidas donde sólo tendrá acceso un tipo de transporte.

En El Cairo (Egipto), tras regular las colaboraciones público-privadas, el Gobierno sacó a concurso público la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales con el objetivo de abastecer agua para el riego y limitar el volumen de aguas contaminadas en el Nilo. La fórmula utilizada por FCC Aqualia, una de las empresas del consorcio adjudicatario, consiguió el reconocimiento internacional por su modelo de colaboración público-privada socialmente responsable.

Se han dado otros casos como el de la gestión público-privada para redes de acceso municipal wifi (que entran en las escuelas) o para la limpieza y mantenimiento de zonas ajardinadas, playas y paseos en el litoral.